
Esta es la mejor tarta fría de queso, al menos para mí. Aunque no lo digo solo yo, la verdad que gusta a todo el mundo y no es de extrañar. Es cremosa, refrescante y está deliciosa ¿lo había dicho ya?
Hace muchos años que hago tarta fría de queso. De hecho fue una de las primeras que aprendí a hacer cuando era pequeña. Esa primera tarta de gelatina de limón con base de sobaos mucho ha cambiado desde entonces…
Y es que con el paso del tiempo todos cambiamos. Vamos creciendo. Descubriendo mundos nuevos. Gustos nuevos. Desarrollándonos hacia un yo mejor. Y lo mismo le ha pasado a esa tarta.
He probado muchas versiones, con más queso que nata, con más nata, con la misma proporción. Con más gelatina, con menos gelatina, con alternativas a la gelatina… Hasta conseguir dar con esta tarta fría, para mi ¡la mejor! Si, la mejor tarta fría de queso que he hecho hasta ahora.

Como bonus esta tarta es apta para celiacos y no necesita horno ![]()
. Está genial porque es rápida de preparar y el topping puedes cambiarlo fácilmente. En la receta de hoy lo he servido con salsa de moras silvestres, pero también quedaría genial con una salsa de caramelo salado.
Si quieres hacerla más al estilo tradicional, en plan tarta grande, entonces necesitarás añadir agar agar para que se solidifique y pueda aguantarse. Lo tienes todo explicado en la receta 😉

Deliciosa tarta de queso servida en vasitos, que se prepara en un visto y no visto. Con un ligero ajuste, puedes adaptarla para hacer una tarta de queso grande.
- 55 gramos almendras crudas
- 55 gramos nueces peladas
- 110 gramos copos de avena
- 75 gramos pasas sultanas
- 400 gramos queso cremoso
- 200 gramos queso mascarpone
- 500 gramos nata para montar o nata de coco o yogur de coco
- 50 gramos miel o sirope de arroz malteado
- 1/2 vaina de vainilla (las semillas del interior)
- 300 gramos moras silvestres o de frutos del bosque, frambuesas o fresas
- 1/2 limón zumo
- 1 cucharada miel
- moras frescas o frambuesas o fresas
- hojas de menta fresca
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Ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego medio, dejamos hervir unos 5-10 minutos hasta que espese. Trituramos con una batidora. Deja enfriar.
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En una picadora, tritura las almendras, nueces y avena primero. Cuando queden con textura de pan rallado, añade las pasas y tritura hasta obtener una picada que al cogerla con la mano y apretarla se pegue.
Si quieres darle un toque crujiente, puedes picarlo menos para que queden trocitos más grandes.
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Cubrir las bases de los vasitos individuales, aplastar un poco y dejar enfriar.
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Monta ligeramente la nata.
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Bate los quesos con la vainilla y la miel. Incorpora la nata y mezcla bien.
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Vierte sobre las bases previamente preparadas.
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Sirve con la salsa de moras silvestres, y decora con unas moras y unas hojas de menta
Si quieres preparar una tarta grande (de 18 centímetros de diámetro) necesitarás añadir agar agar al relleno para que solidifique y aguante bien la forma.
Para ello, bate los quesos con la miel y vainilla, añade la nata y mezcla. Ponlo todo en un cazo y espolvorea en forma de lluvia 3 gramos de agar agar. Enciende el fuego a media potencia y calienta, removiendo con suavidad para que el agar agar no se vaya al fondo del cazo.
Cuando pasen dos minutos apaga el fuego y vierte sobre el molde previamente preparado con la base.
