Trucos que uso yo
Si quieres la salsa más espesa. Disuelve 1 cucharadita de arrurruz en 2 cucharaditas de agua fría y añádelo mientras la salsa hierve suavemente. Espesa en menos de un minuto.
Si prefieres horno a sartén. Coloca las albóndigas en una bandeja y hornéalas 20-25 minutos a 200 °C, hasta que estén doradas por fuera y hechas por dentro. Mientras tanto, prepara la salsa en la sartén y añádelas al final. Es la opción más cómoda si vas a doblar cantidades.
Si no tomas frutos secos. Cambia la almendra por una mezcla de harinas sin gluten o por copos de avena finos.
Si el pavo no te convence. Funciona igual con pollo picado o con ternera ecológica. Con ternera, baja el tomillo y sube el romero.
Con qué acompañarlas
Para una cena que sostenga bien la noche sin quedarse pesada, acompáñalas con brócoli al vapor o con una ensalada verde con un buen aceite. Si vienes de entrenar o has tenido un día largo, añade boniato asado o un poco de arroz: los hidratos por la noche, lejos de quitarte el sueño, ayudan a muchas mujeres a dormir mejor y a bajar el cortisol nocturno.
Conservación
En la nevera aguantan 3 o 4 días en un recipiente hermético. En el congelador, hasta 3 meses. Descongela en la nevera de un día para otro y recalienta en la sartén a fuego suave, añadiendo un chorrito de caldo si la salsa ha espesado de más.