Incorpora la proteína vegana de vainilla poco a poco. Empieza con 20 g y mezcla bien. Si quieres una textura más densa y compacta, añade hasta 30 g. La masa debe quedar cremosa, pero con cuerpo suficiente.
Vierte la mezcla en un molde cuadrato o rectangular forrado con papel vegetal. Si lo deseas, decora con cacahuetes/avellanas picados, un poco más de chocolate rallado o unas escamas de sal.
Lleva el molde a la nevera durante al menos 1 hora, hasta que estén firmes.
Una vez sólido, desmolda y corta en cuadrados con un cuchillo afilado. Consérvalos en un recipiente hermético en la nevera.
La cantidad de proteína puede modificar la textura final: con 20 g quedarán más cremosos y tipo bombón; con 30 g, más densos y compactos. Para una versión más crujiente, puedes añadir cacahuetes tostados picados o arroz inflado sin gluten antes de enfriar la mezcla.